
Autor: Italo López Saavedra
Es común que las empresas necesiten realizar cambios, pero existe un límite legal que protege al trabajador: el Ius Variandi.
Este principio permite al empleador modificar condiciones del trabajo siempre que estos cambios sean razonables, no afecten su dignidad ni disminuyan su remuneración.
Sin embargo, cuando un cambio es sustancial, unilateral y perjudicial (como un traslado injustificado a otra ciudad, una alteración radical de sus funciones o una baja significativa de sueldo), la ley lo considera un menoscabo. Frente a esto, usted tiene derecho a considerarse despedido indirectamente (auto despido) y a exigir el pago completo de sus indemnizaciones legales.
No todas las modificaciones son abusivas, pero si alteran gravemente sus condiciones laborales sin su consentimiento, está protegido por la ley.
En López Maturana & Asociados evaluamos si los cambios en su trabajo constituyen un despido indirecto. Lo asesoramos para defender sus derechos y buscar la indemnización que corresponde.